Si los consumidores tienen muchos "enemigos" en estos años difíciles de crisis, sin duda uno de los peores son los números rojos. Llegar a final de mes es cada vez más complicado, y las opciones para superar un bache en nuestra tesorería cada vez más limitadas: un préstamo al consumo es una misión imposible, las tarjetas de crédito hay menos de 3 millones que hace unos años, y la mayoría de ellas han sufrido subidas en los tipos de interés y reducción en los límites, y queda el socorrido descubierto, dejar nuestra cuenta en números rojos para que puedan pagar recibos básicos para el día a día.