La Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias ordenó ayer que no se utilice para consumo humano el agua del grifo que se recibe en los núcleos portuenses de La Vera, San Antonio, Las Dehesas, Taoro y el entorno de la carretera de Las Arenas, donde residen entre 7.000 y 9.000 personas. A falta de datos oficiales, esta nueva restricción en el consumo de agua afecta a los 2.500 vecinos de Las Dehesas, San Antonio, Las Arenas y Taoro, que ya estuvieron sin poder beber agua del grifo desde el 26 de abril hasta el 16 de mayo de este año, y a los miles de habitantes del populoso barrio de La Vera y de parte de los alrededores de la citada carretera.