T ras la fiebre consumista que casi todos hemos pasado estas pasadas fiestas -aunque esta vez la temperatura nos ha subido menos, dado el agujero en el bolsillo que nuestros gobernantes nos han recetado, subidas de impuestos, tasas, rebajas de sueldo, etc.-, entramos ahora en periodo de rebajas. Estamos acostumbrados a verlas a mitad de verano e invierno, pero tras la última reforma podrán tener lugar en los periodos estacionales de mayor interés comercial, según el criterio de cada comerciante, que a su vez puede decidir la duración de la misma.