Los ahorradores se encuentran día a día con multitud de ofertas para adquirir productos financieros complejos y con riesgos como las participaciones preferentes y la deuda subordinada, que han provocado pérdidas millonarias y el mayor escándalo financiero en la era democrática. Esta es la realidad que denuncian desde las asociaciones de usuarios de banca, que llevan meses señalando con el dedo a la práctica totalidad de entidades, que comercializan productos de ahorro como los pagarés, los fondos estructurados (ETF), los seguros de renta vitalicia o los warrrants, todos con altos niveles de riesgo.