Si el nuevo Código Mercantil, recientemente presentado por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría tras el Consejo de Ministros, llega al ordenamiento jurídico español con ánimo de convertirse en una norma de referencia para el mundo publicitario, ya pueden decir adiós a ciertos anuncios teletienda, tarot, alargadores de penes y demás.
Así se desprende de la redacción de la referida norma, que viene a sustituir al decimonónico Código de Comercio (1885), y que incluye en su capítulo II un extenso articulado que pone coto a la publicidad desleal, ya sea por engañosa, confusa o cualquier otra causa.