El desayuno es fundamental. Y desayunar correctamente es todavía más importante. Pese a ello, son muchas las personas que en su día a día dejan de lado esta comida. Apurar hasta el último minuto de las horas de sueño nocturno, salir con prisas hacia el trabajo o la falta de hambre al despertar son algunos de los principales factores que hacen que muchas personas salgan de casa sin haber tomado el desayuno. Otros muchos sí desayunan, pero lo limitan a la ingesta de un café o un vaso de leche con galletas, con lo cual además de no ser sano esta comida no cumple las funciones que debiera tener.
Y es que los alimentos que ingerimos durante el desayuno deben aportar los nutrientes y la energía que nuestro organismo requiere tan pronto como nos hemos despertado. Después de muchas horas de ayuno nocturno, el cuerpo necesita los nutrientes que nos aporta el desayuno para recargar las pilas y afrontar con éxito nuestras actividades diarias: trabajo, colegio, deporte... En este sentido, la ingesta de alimentos al levantarnos está estrechamente vinculada con la obtención de un mejor rendimiento físico y psíquico.