OCU denunció en diciembre de 2013 que uno de los productos de Danone, Activia, nos parecía un ejemplo más de cómo crear una necesidad inexistente a los consumidores y de aportar informaciones que no están demostradas. Ahora, la Agència Catalana del Consum nos ha comunicado la incoación del expediente sancionador a Danone por este hecho, lo cual podría traducirse en una sanción económica a Danone por incluir publicidad no justificada en sus productos.
Según asegura la publicidad de Activia, que ya fue prohibida en Francia hace tres años, tomándolo a diario se contribuye a regular el tránsito intestinal, pero no hay ningún argumento que avale esta afirmación. De hecho, la EFSA, la Autoridad Europea en Seguridad Alimentaria, no ha autorizado esta alegación. Por lo tanto, la promesa de Activia no está avalada en ningún caso.
En realidad, lo único que puede utilizar Danone en la publicidad o en sus envases son etiquetas genéricas sobre las vitaminas y/o minerales que aporte el producto.