"Que se destruyan todas las posibles libretas que se recojan del asunto de valores ante una posible revisión o bien que las guardéis en un sitio no visible que solo sea conocido por vosotros. Si hubiese cualquier revisión ajena a nuestra entidad podríamos tener un problema grave. Por lo tanto mi consejo es destruirlas".
Esta es la orden que el director de la oficina de Peñaranda de Bracamonte, en Salamanca, recibió por correo electrónico el 7 de septiembre de 2012, según consta en la querella que el abogado Marcelino Tamargo, del despacho Espacio Legal, ha presentando en su nombre ante el juzgado central de instrucción de la Audiencia Nacional contra Banco Santander y la que ha tenido acceso eldiario.es. Además han solicitado que se incluya en la instrucción ya existente por esta causa contra la entidad presidida por Ana Botín.