Las entidades fijan distintas tarifas por el uso de los cajeros, que entrarán en vigor en enero, y serán ellas las que decidan qué parte del coste repercuten a sus clientes.
Los bancos están cerrando en estos días los acuerdos, bilaterales o de grupo, sobre su política de cobro de comisiones por la utilización de las redes de cajeros automáticos para extracción de efectivo. Las nuevas tarifas entrarán en vigor el próximo uno de enero y antes deben darlas a conocer a sus clientes.
Los tres grandes (CaixaBank, Santander y BBVA ordenados por el número de máquinas de que disponen en su red de oficinas) mantienen su decisión de no cobrar a sus clientes por estas operaciones y repercutir a los demás banmos emisores de tarjetas entre 1,5 y 2 euros por cada operación que los titulares de éstas lleven a cabo.