Si no lo has vivido en tu piel, seguro que le ha pasado a alguien que conoces. Los retrasos, las cancelaciones de vuelos y el overbooking —la sobreventa de billetes por parte de la aerolínea que lleva a que puedas tener pasaje pero no asiento libre— bastante habituales. Durante los últimos 30 días, fueron cancelados más de 4.500 vuelos europeos, y más de 98.000 sufrieron algún tipo de retraso, según los datos de Flightstats. Más allá del enfado y la incomodidad del momento, el verdadero calvario empieza a la hora de exigir una compensación.
Conscientes —y a veces poco informados— de que el camino para obtener una compensación económica es una cuesta arriba, más de un millón de pasajeros españoles renuncia cada año a ejercer su derecho a reclamar, según informa el portal Flightright.es. Esto se traduce en una pérdida para ellos de unos 500 millones de euros, un botín jugoso que se queda en manos de las aerolíneas.