Banco Santander, BBVA y CaixaBank ya habían dejado claro hace semanas que la comisión a los no clientes por retirar dinero en sus cajeros será muy superior a lo que el Gobierno desea. Sin embargo, a tan solo unos días para que entre en vigor la nueva legislación que evita el doble cobro por este servicio, lo que también ha quedado patente es que no sólo las tres principales entidades ignorarán la opinión del Ejecutivo, sino que será casi la totalidad del sector la que lo haga.
De hecho, el único banco que se quedará lejos de los dos euros que Miguel Temboury, subsecretario de Economía y Competitividad, consideró "desorbitado" para "un servicio que antes costaba 0,75 euros" será Bankia, que no en vano tiene en el Estado a su primer accionista. En concreto, tal y como informó ayer la entidad, realizará un cargo de 0,98 euros al banco de origen cuando un no cliente retire dinero en su red de cajeros. Esto supone que, por ejemplo, si un cliente de Santander o BBVA saca dinero en una máquina del banco que preside José Ignacio Goirigolzarri, Bankia aplicará un cargo por valor de 0,98 euros que Santander o BBVA trasladará a su cliente. Esta cifra será de 0,65 euros si el usuario es de Banco Sabadell o de las entidades que forman parte de la red Euro 6000, integrantes todas ellas de una alianza cuya red conjunta sobrepasa los 17.000 cajeros.