Revise su cartera. ¿Cuántas tarjetas de crédito tiene? ¿Cuántas realmente utiliza? ¿Sabe las ventajas de cada una? Que si aquella que un comercial te hizo en un centro comercial porque era gratuita, que si la asociada a tu aseguradora porque ofrece descuentos, que si la que da puntos, las del hipermercado de turno o las de su propio banco. Al final acumulamos dinero de plástico que, en la mayoría de las ocasiones, no utilizamos y, por lo tanto, no nos beneficiamos de sus aparentes ventajas. Aparentes, porque muchas esconden trampas que pueden pasar desapercibidas por el cliente.