a era de los tipos bajos tiene ya fecha de caducidad. Con Donald Trump como presidente de Estados Unidos, la perspectiva es de una subida de las tasas de interés antes de lo esperado. En Europa ya se espera un movimiento al alza para finales de 2018 ó 2019. Y, en este escenario, cabe preguntarse si conviene cubrirse de un futuro repunte del euríbor apostando por las hipotecas fijas. Se han convertido en el producto estrella de la banca gracias a unos intereses atractivos, impensables hace unos años, y su contratación se ha disparado en los últimos meses. El dilema para los hipotecados radica en si compensa pagar ahora una cuota más alta que con una hipoteca variable para blindarse frente al euríbor, que en circunstancias normales acompañará la tendencia alcista de los tipos y cuenta con el precedente de haber alcanzado el máximo histórico en el 5,4% en 2008. El siguiente cuestionario puede ayudar a salir de dudas.