Son, prácticamente, las marcas de alimentación y productos para el hogar más grandes del mundo: AFAMSA, ADM, Colgate-Palmolive, Elevance, Kellogg’s, Nestlé, Procter & Gamble, Reckitt Benckiser y Unilever. Pero una investigación de Amnistía Internacional hecha pública este miércoles desvela que estas nueve empresas, que venden productos tan conocidos y consumidos por todos como el helado Magnum, la pasta de dientes Colgate, los jabones Dove, la sopa Knorr, el KitKat o el detergente Ariel, utilizan para sus productos aceite de palma “manchado por estremecedores abusos contra los derechos humanos”.
A pesar de que la mayoría de ellas asegura en su etiqueta que utilizan “aceite de palma sostenible”, Amnistía ha encontrado en sus refinerías o fábricas aceite suministrado directamente por plantaciones de Indonesia donde se producen situaciones de explotación infantil, además de otros abusos.