Con fecha 25 de noviembre la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición ha tenido conocimiento a través del Sistema Europeo de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF) de la existencia de una intoxicación botulínica en Alemania con un afectado por consumo de pescado (Rutilus rutilus , nombre común Rutilo) seco, salado y refrigerado.
El paciente presentaba la siguiente sintomatología: mareo, visión doble, debilidad y náuseas, tras haber consumido pescado, Rutilo seco salado y refrigerado.
Las autoridades alemanas han informado que el producto presuntamente implicado ha sido distribuido a distintos Estados miembros, entre ellos España, concretamente a Cataluña, y a la Comunidad Valenciana. La cantidad de producto distribuida en España desde Holanda es reducida, 102 kg.
Como consecuencia de las actuaciones llevadas a cabo por la ambas Comunidades autónomas se ha informado de redistribución de producto a nivel nacional a las comunidades autónomas de: Madrid, Murcia, Canarias, Castilla -La Mancha y Andalucía.