Los ladrones dejan paso a los ciberdelincuentes. Según los últimos datos sobre uso fraudulento de tarjetas, la mayor parte de esos robos se producen en compras a distancia por la copia o duplicado de la tarjeta. Afortunadamente, la ley protege al consumidor para que no pague las consecuencias del fraude.
En 2015, las operaciones fraudulentas con tarjetas emitidas en España ascendieron a 687.000, lo que se traduce en unos 52 millones de euros, según datos de la Memoria Anual sobre la Vigilancia de los Sistemas de Pago publicada por el Banco de España). Consideramos que se trata de unas tasas de fraude muy bajas, de sólo un 0.018% en número total de operaciones.