La irrupción de plataformas on line que permiten alquilar viviendas a los turistas sin ningún tipo de control (airbnb, homeaway, entre otras) está desestabilizando el mercado de la vivienda en Canarias y generando graves problemas en las zonas y barrios con más demanda. Los propietarios se están lanzando a esta modalidad de alquiler bajo la creencia de que se gana mucho dinero y discriminan a los residentes que no tienen otra opción que irse a vivir al extrarradio. Hay casos incluso en los que se presiona a los inquilinos de años y que pagan 400 o 500 euros al mes para que abandonen su piso para arrendarlo a turistas.
En algunas zonas del Archipiélago e incluso islas, como Lanzarote, ahora mismo no hay pisos disponibles para residentes y los que hay, tienen unos precios desorbitados. Los expertos advierten de una «deforestación» de la vivienda en Canarias por el alquiler vacacional.