Entre las trampas de las hipotecas firmadas durante la burbuja inmobiliaria que afloran años después, los gastos hipotecarios toman el relevo de las grandes batallas de los consumidores. Tan grande que pueden volver a disparar las quejas a las entidades después de que las aguas de las cláusulas suelo hayan vuelto a su cauce, según apunta el Banco de España en su última Memoria de Reclamaciones.
Este año ya se han presentado 8.000 reclamaciones, lo que según el Banco de España podría llevar a acabar el año sobre las 30.000. La razón de este cambio de tendencia, –las reclamaciones tuvieron su pico en 2013 con más de 34.000 para caer hasta las 14.500 de 2016– apunta el organismo, se debe a la "generalización" de las solicitudes para la devolución de los gastos de formalización de los préstamos hipotecarios tras la sentencia del Supremo que declaró abusivo que se atribuyeran todos los gastos del préstamo al consumidor.