Los móviles, las tabletas, los ordenadores, las consolas e incluso los electrodomésticos caducan, pese a que se consideran productos de naturaleza duradera. Las compañías incluyen componentes que dejan de ser efectivos pasado un tiempo y cuya reparación se convierte en un calvario. Dos de las principales asociaciones de usuarios (OCU y Facua) reclaman una normativa que garantice la perdurabilidad de estos productos, que se asegure la reparación de los mismos, que se permita la competencia en las restauraciones y que se evite, así, el problema que los residuos tecnológicos generan. En California, la propuesta de esta ley ha puesto en alerta a las compañías.
Las asociaciones han aprovechado que este 15 de marzo es el Día de los Derechos del Consumidor en el mundo para retomar reclamaciones históricas de los usuarios, en especial de los de elementos tecnológicos que se han convertido en herramientas cotidianas.