Entrar en un gallinero es como vivir el sueño de cualquier abuela con la única diferencia que la evolución ha llegado para hacer la vida de las gallinas más fácil. Al menos eso es lo que aseguran los productores, que defienden su trabajo frente a cualquier convicción moral de los defensores de los animales. ¿Son las gallinas camperas más felices? ¿Sus huevos son mejores?
En los últimos años ha corrido como la pólvora la creencia de que un huevo campero es mejor que uno producido por una gallina que habita en una jaula. De hecho, grupos animalistas están presionando a los distribuidores para que eliminen de sus lineales los huevos producidos por gallinas en jaula y los sustituyan por huevos de “gallinas felices”. Sin embargo, los productores aseguran que esa creencia no es tal y quieren desmentir la posverdad de la gallina campera. ¿Son las mentiras de ahora más eficaces?