Internet no solo es el mayor escaparate del mundo, sino que va camino de ser también la mayor tienda, a tenor de la velocidad a la que crece el comercio electrónico. En la Unión Europea (UE), lo hace a un ritmo de un 22 % cada año... ¡y cada vez con menos barreras! Desde hoy los consumidores pueden comprar bienes y servicios en el sitio web de la UE que quieran, aunque la compañía no tenga tienda online en el país al que pertenezca el cliente. ¿Qué ventajas tiene esta nueva normativa para el consumidor? Además de terminar con la discriminación geográfica y acceder a todos los productos al mismo precio y en las mismas condiciones que un ciudadano natural del país de origen del artículo, es probable que la aplicación del reglamento conlleve una bajada de los precios. En las siguientes líneas comentamos en qué consiste esta nueva norma y qué queda fuera de ella, además de explicar los beneficios que supone para el consumidor y las obligaciones que acarrea para el vendedor.