El consumo de las familias se está desacelerando. La contabilidad trimestral que ayer publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) así lo constata, y revela un dato muy significativo: el denominado gasto en consumo final de los hogares apenas repuntó un 1,4% en términos interanuales, lo que supone el peor dato desde el primer trimestre de 2014.