Nestlé anunció que invertirá 2.000 millones de francos suizos (1.800 millones de euros) para liderar el cambio de los plásticos vírgenes a los reciclados. Así, gran parte de la inversión se destinará en buscar soluciones innovadoras de envasado sostenible, marcándose como objetivo reducir en un tercio el uso de plásticos vírgenes para 2025.