Para paliar los efectos colaterales de la globalización y el comercio electrónico, como son la desprotección del consumidor ante imprevistos o defectos en el transporte o las propias mercancías. Se ha publicado un nuevo estándar ISO, el ISO 22059 sobre recomendaciones y prácticas que garanticen los estándares de calidad a los consumidores. Se trata de un movimiento de la organización internacional de estandarización en favor de un comercio electrónico global más homogéneo y seguro.