Las tarjetas “revolving” llevan varios años en el centro del huracán: los tipos de interés elevados en comparación con la media de los créditos al consumo y su sistema de amortización a plazos que ha lleva al sobreendeudamiento a muchos consumidores las has convertido en un producto polémico. Pero el Tribunal Supremo quiere poner fin a toda la controversia. El Alto Tribunal decidirá mañana si sus intereses son o no considerados usura. Esta nueva sentencia creará jurisprudencia y marcará el futuro de las tarjetas “revolving”. Si sale favorable para el consumidor, podría abrir la puerta a reclamaciones en masa e incluso a cambiar la forma en la que estos productos se conceden, así como sus características. Si no sale favorable para el consumidor, creará desconcierto al no seguir lo que antiguas sentencias han fallado. El comparador financiero Helpmycasth ha creado una calculadora para saber cuánto se paga por estos productos y cuánto se podría reclamar si el Supremo se pone del lado del consumidor.