Según el informe de Ecologistas en Acción, el efecto del confinamiento y la paralización de la actividad que ha impuesto en estado de alarma, ha provocado que Canarias cuente con una mejora sin precedentes de la calidad del aire en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria.
El informe revela que se han descendido los niveles de dióxido de nitrógeno debido a las restricciones que afectan a la movilidad.