La consejería de Turismo ya ha presentado el desarrollo temporal del plan al Ejecutivo nacional para poder acometer la vuelta a la nueva normalidad de este sector, vital para la economía del archipiélago. En él, ha exigido "reciprocidad sanitaria" y que se garantice la "trazabilidad" de los movimientos de sus visitantes, sin menoscabar sus derechos, para poder reactivar desde este verano su sector turístico.
El plan se basa en el hecho de que Canarias, por su condición de archipiélago y de región ultraperiférica de la UE, ha podido controlar mejor la pandemia de la COVID-19.
En un primer estadio del plan, se abriría el turismo solo para residentes en su misma isla, de forma que se pueda abrir los establecimientos hoteleros a un 50% de su aforo.