Ante una futura reforma de la normativa para regular o prohibir los mercados de animales silvestres provocada por la crisis del coronavirus, la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) afirma la necesidad de tener en cuenta la situación de diferentes países, ya que en muchos de ellos estas especies son necesarias para la seguridad alimentaria.
Entre las medidas propuestas se contemplan el extremar las medidas de seguridad y salud en los puntos de venta, como que los animales salvajes se presenten muertos en lugar de vivos, el establecimiento de estándares para todos los países miembro de la OIE en materia de seguridad y salud o el establecimiento de sanciones mayores para las personas que consuman y trafiquen de forma ilegal con animales silvestres.