El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha insistido este lunes en los planes del Gobierno para gravar la denominada 'comida basura' pero ha indicado que la medida no se aplicará hasta que no se pacten y aprueben unos nuevos Presupuestos Generales del Estado.
En una entrevista en Catalunya Ràdio, el ministro ha recordado que "tenemos problemas con el consumo no saludable que hace que tengamos niveles de obesidad elevados". En este sentido, Garzón ha señalado que "la fiscalidad a la alimentación no saludable no es recaudatoria sino desincentivadora para su consumo" pero ha reconocido que esta no se activará hasta que se aprueben las cuentas públicas, que requerirán una negociación a muchas voces.