En los peores momentos de la pandemia, el Gobierno tomó medidas excepcionales para asegurar el abastecimiento de los geles hidroalcohólicos, entre las que destacan la permisión del uso especial de bioetanol (alcohol de origen vegetal) para la producción de geles hidroalcohólicos, junto al resto de países de la Unión Europea. Además, para aumentar la disponibilidad de estos artículos, múltiples empresas de destilería, de cosmética y de perfumes se reconvirtieron para producir geles hidroalcohólicos, autorizadas por la Agencia Española del Medicamento (AEMPS).
El gran problema de esta medida recae en la dificultad de la demostración reglamentaria de la eficacia desinfectante, en general, y viricida, en particular, de estos productos.
La consecuencia de este proceso es que la mayoría de geles hidroalcohólicos presentes en el mercado son higienizantes: cosméticos que no ofrecen las garantías de los biocidas y no están obligados a tener efectos desinfectantes, por lo que no son totalmente eficaces a la hora de protegernos ante el coronavirus, ya que no cumplen con la norma UNE-EN 14476, la cual certifica la eficacia viricida del producto.
Conscientes de que gran parte de la población desconoce las características de los geles higienizantes y los desinfectantes, la Organización Colegial de Enfermería publicó una nota de prensa con materiales e infografía para informar sobre estos productos.