La Consejería de Turismo, Industria y Comercio ha puesto en marcha, a través de la Dirección General de Comercio y Consumo, una campaña de control e inspección del etiquetado para garantizar que las mascarillas higiénicas que venden los establecimientos comerciales minoristas cumplen con lo dispuesto en la normativa y no induce a error al consumidor.
El objetivo de esta iniciativa es asegurar que, en el momento de compra, el consumidor dispone de información veraz, eficaz y suficiente sobre la composición o características de las mascarillas.
La mascarilla higiénica no es un producto sanitario y en la actualidad hay tres tipos permitidos: las que cumplen las especificaciones UNE 0064 (de un solo uso) y 0065 (reutilizables) y las que no llegan a cumplir el estándar de calidad de la UNE, pero que se ha sometido a pruebas y puede mostrar los resultados obtenidos.
Además, a la hora de adquirir mascarillas higiénicas, la Dirección General de Comercio y Consumo asegura que se debe comprobar que su etiquetado está en castellano y ofrece información acerca de datos de la empresa (nombre, razón social y domicilio); contenido del envase: número de unidades; composición; periodo recomendado de uso; características esenciales del producto, incluyendo la talla y si es reutilizable; lote de fabricación y advertencias.
Así, en el caso de que el inspector de consumo detecte alguna irregularidad, lo pone en conocimiento del vendedor y del responsable del producto para que, en el plazo establecido, proceda a su subsanación.