El último viernes de noviembre se celebra el Black Friday, una jornada de compras masivas que nació en EEUU y que luego se propagó por casi todo el mundo. Esa denominación se popularizó y años después los comercios minoristas decidieron aprovecharla para realizar una jornada especial de rebajas y beneficiándose del movimiento de gente, vender los productos de temporadas anteriores, pasar de números rojos a negros y obtener espacio y dinero para adquirir productos nuevos, aunque pronto se transformó en la inauguración de las compras navideñas.