Los niños españoles deberían reducir el consumo de alimentos apetitosos e hipercalóricos, pues muestran un alto consumo de productos considerados menos saludables. De hecho, se ha observado que, en líneas generales, el consumo de alimentos considerados menos saludables va aumentando con la edad, mientras que se reduce el de otros alimentos saludables, como la leche y los productos lácteos, las verduras y las frutas. Esta es una de las conclusiones de la última investigación publicada en la revista internacional Nutrients en el marco del Estudio EsNuPI (Estudio Nutricional en Población Infantil Española), llevada a cabo por la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y la Fundación Iberoamericana de la Nutrición (FINUT).