El incremento del coste de la vida no deja indiferente a nadie. Los bolsillos notan el alza de los precios en todos los ámbitos y, en este contexto, ahorrar es una meta casi imposible para muchas familias. Y es que la salud financiera de los hogares se ha visto mermada por una situación en la que una de las soluciones pasa por buscar diferentes maneras de gestionar la economía doméstica.
No obstante, esta no es una tarea fácil, puesto que la pérdida de poder adquisitivo se acentúa cada vez más: el 70% de los hogares tiene problemas para ahorrar y el 11% para llegar a fin de mes, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).