Según un nuevo estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de evaluación del impacto de la inteligencia artificial generativa en la cantidad y calidad de los empleos, es más probable que la Inteligencia Artificial Generativa (IA) complemente puestos de trabajo a que los destruya, automatizando algunas tareas en lugar de remplazar roles completamente, ya que la mayoría de los empleos e industrias están sólo parcialmente expuestos a la automatización.
Así, el trabajo administrativo es la categoría con mayor exposición tecnológica, con casi una cuarta parte de las tareas consideradas altamente expuestas y más de la mitad de las tareas con una exposición de nivel medio.
Además, el estudio destaca notables diferencias en los efectos sobre países con distintos niveles de desarrollo: mientras que el 5,5% del empleo total en los países de renta alta está potencialmente expuesto a los efectos automatizadores de la tecnología, en los países de renta baja el riesgo de automatización sólo afecta a un 0,4% del empleo.