Hoy en día, la atención sanitaria de calidad para todos, con igualdad de oportunidades con independencia de la situación socioeconómica, resulta imprescindible en un contexto cambiante en el que existen numerosas retos y problemáticas que la industria sanitaria debe superar: aumento de los costes sanitarios, cumplimiento de una normativa compleja, conseguir un alto grado de satisfacción del paciente, hacer frente a la escasez de personal, gestionar la adopción de tecnología, y hacer frente al envejecimiento de la población.
En este contexto, resulta fundamental el papel de la normalización y en concreto la ISO 7101, la primera norma de sistemas de gestión de la calidad en organizaciones sanitarias que prescribe requisitos para la definición de servicios y sistemas sanitarios de calidad y ayuda a las organizaciones a sortear las complejidades de la asistencia sanitaria.