Cafeína, taurina, ginseng, guaraná… Las llamadas "bebidas energéticas" son, en realidad, bebidas estimulantes que contienen ingredientes psicoactivos. Su consumo habitual es perjudicial para la salud
A pesar del tiempo que llevan en el mercado, estas bebidas no están reguladas expresamente en la legislación, sino que se incluyen dentro del grupo de las bebidas refrescantes. Eso significa que sus características no están definidas de forma específica, como tampoco lo está la denominación que suele utilizarse para designarlas («bebida energética») y que no es más que un nombre coloquial. De hecho, es el que se utiliza en todos los productos analizados, salvo en Booster, que indica «bebida refrescante a base de cafeína».
El término «bebida energética» resulta confuso. Desde un punto de vista estricto, estas bebidas sí aportan energía: entre 200 y 300 kcal por lata aproximadamente, o entre 10-15 kcal las que no tienen azúcares añadidos, como Red Bull sin azúcares, Monster Ultra, Burn Zero o Reign. Pero no se pueden considerar «energizantes» en el sentido de aportarnos vitalidad o mejorar nuestro rendimiento físico o intelectual. En realidad, se trata de bebidas estimulantes, una característica que se debe sobre todo a su contenido en cafeína.
Estas bebidas están compuestas básicamente por agua carbonatada a la que se añaden diferentes ingredientes, hasta conformar una lista, a menudo extensa que, a veces, se hace difícil de entender: taurina, ginseng, L-Carnitina… Entre todos, el más destacable es la cafeína.
Generalmente, se encuentra en una proporción de 32 mg por cada 100 ml. Es lo que sucede en casi todas las marcas analizadas en nuestra Guía de compra, salvo en Monster Ultra (30 mg/100 ml); Rockstar (ambos con 31 mg/100 ml); Booster, que destaca por ser la que menos cantidad tiene (20 mg/100 ml) y Reign, que resalta por lo contrario (40 mg/100 ml).
A primera vista, puede parecer que no es una cantidad muy alta: un café expreso contiene unos 120 mg/100 ml de cafeína. Pero hay una diferencia clave entre el café y las bebidas energéticas: la forma de consumo. El primero se toma, normalmente, en cantidades que rondan los 50 ml por ración, mientras que las bebidas energéticas se comercializan, por lo general, en latas de 500 ml. Eso significa que cuando tomamos un café, ingerimos 60 mg de cafeína, mientras que una sola lata nos aporta unos 160 mg, casi tres veces más.
Hay excepciones, como Booster, que al tratarse de un envase más pequeño (330 ml) y tener menos cafeína (20 mg/100 ml), solo aporta 66 mg. En el otro extremo está Reign, con 200 mg por lata, en el límite de lo que se considera seguro para una sola ingesta en personas adultas, según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).