El encarecimiento de las partidas vitales más básicas y una situación económica personal muy mejorable para el 54% de la población, han obligado a la mitad de los españoles a hacer ingeniería doméstica para poder llegar a final de mes. Un 45% ha tenido que reducir su gasto en electricidad, agua o calefacción en el último año; un 40% ha comprado menos carne o pescado por su situación económica; un 33% ha adquirido menos comida, en general, y un 20% no ha podido pagar algún mes el alquiler.