La estrategia adoptada por diversas empresas de reducir el tamaño o contenido de los productos manteniendo el precio, conocida como reduflación, es cada vez más percibida por los compradores. En el caso español, un 54% de los ciudadanos afirma percibirlo en sus compras, 8 puntos más que la media mundial, que se sitúa en el 46%, como asegura el estudio Global Inflation Monitor de la empresa de investigación de mercados Ipsos.