El sector turístico es una palanca de crecimiento importante para la economía de muchos países como España. Además, el turismo está experimentando un nuevo auge y cada vez son más los viajeros que deciden visitar otras ciudades y países en busca de nuevas culturas, experiencias o paisajes. Sin duda, se trata de un motor que no solo juega un papel clave para impulsar la economía. Favorece también la interacción con otras culturas y personas, contribuyendo a eliminar prejuicios negativos o fomentar la tolerancia. De esta forma, viajar hoy se ha convertido en un placer al que aspiran millones de personas en todo el mundo, lo que genera desplazamientos masivos que pueden generar algunos inconvenientes como la masificación de las ciudades, los problemas derivados de la gentrificación, así como un consumo y transporte poco sostenible o medioambientalmente irrespetuoso.