La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP29) se clausuró con una nueva meta de financiamiento para ayudar a los países en desarrollo a proteger a su población y sus economías contra los desastres climáticos, y a compartir los enormes beneficios del auge de las energías limpias: triplicar la financiación climática para los países en desarrollo, alcanzando los 300.000 millones de dólares anuales. Este objetivo, denominado Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado sobre Financiación Climática (NCQG), busca proteger a las comunidades vulnerables, fomentar la transición energética global y repartir los beneficios de las energías limpias.
La COP29 también alcanzó un acuerdo sobre mercados de carbono y sobre informes de transparencia climáticos, los cuales ayudarán a los países a cumplir sus planes climáticos de forma más rápida y económica, y a avanzar más rápidamente hacia la reducción a la mitad de las emisiones mundiales en esta década, mientras que respecto a transición energética, se acordó aumentar la inversión global en energías limpias para acelerar la reducción de emisiones e impulsar el abandono de combustibles fósiles.