Según el informe "El agua en España", actualmente existe una necesidad urgente de reformar las políticas de gestión del agua para enfrentar los desafíos del cambio climático, centrándolas especialmente en la modernización de las infraestructuras, fortalecimiento de la gobernanza y promoción de soluciones sostenibles.
Otras de las propuestas destacadas son el impulso de la desalación fotovoltaica como solución sostenible para el regadío y la reutilización del agua, además de la puesta en marcha de un sistema integral de medición de balances hídricos que faciliten la gestión.