En 2024, las normativas europeas y españolas sobre criterios ESG (medioambientales, sociales y de gobernanza) han aumentado, exigiendo a las empresas mayor transparencia en sus informes. En este contexto, se han identificado cinco tendencias clave para que las empresas españolas puedan hacer frente a este nuevo reto, las cuales pasan por la expansión de normativas ESG a nivel global, con la entrada en vigor del Reglamento de Deforestación de la UE (EUDR) en diciembre de 2025; la integración de datos ESG en la estrategia empresarial, el uso de soluciones tecnológicas ESG para facilitar la recopilación y análisis de datos; la utilización de la inteligencia Artificial; y la mayor exigencia de transparencia por parte de los consumidores.
Así, se piensa que 2025 marcará un punto de inflexión para las empresas, que necesitarán apoyo tecnológico para adaptarse a estas regulaciones de manera eficiente.