Los supermercados no colocan sus productos en los estantes al azar, sino que están diseñados estratégicamente para que los clientes gasten más dinero del que planeaban gastar, y lo hacen a través de técnicas de marketing y distribución, logrando influir en nuestras decisiones de compra sin que apenas nos demos cuenta. Cada detalle está pensado para fomentar el consumo impulsivo. Veamos algunas de las estrategias más efectivas que utilizan los supermercados para aumentar sus ventas.