La Organización Marítima Internacional (OMI) ha aprobado recientemente la creación de la mayor zona de control de emisiones del mundo (ECA) en el Noreste Atlántico, cubriendo desde Portugal hasta Groenlandia.
Así, esta medida reducirá drásticamente las emisiones contaminantes de los buques, mejorando la calidad del aire y la salud pública en las regiones costeras que redundará en un impacto positivo sobre el cambio climático, ya que fomentará el uso de combustibles más limpios y la eficiencia energética.
De esta forma, la nueva ECA conectará áreas ya protegidas, como el mar del Norte, el Báltico y el Mediterráneo, consolidando una protección ambiental más amplia en Europa.