España se sitúa en el puesto 13 en sostenibilidad política según el informe Indicadores de Gobernanza Sostenible (SGI) 2025, elaborado por la Fundación Bertelsmann, destacando especialmente en áreas como energías renovables, igualdad de género e integración de inmigrantes.
Sin embargo, también enfrenta serios desafíos en gobernanza estratégica y cooperación política, los cuales pasan por la alta polarización política que dificulta acuerdos entre partidos; la poca participación ciudadana en decisiones políticas; los recursos limitados del Parlamento en comparación con otros países; o el insuficiente uso de evidencia científica en la toma de decisiones.
Así, el informe plantea la importancia de fortalecer la integridad electoral y la transparencia institucional y de diseñar políticas transversales ante el cambio climático, la transformación económica y el envejecimiento poblacional.