Según el último informe publicado por la Fundación Naturgy, “El Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la UE", el cual analiza los efectos y desafíos del CBAM, mecanismo adoptado por la UE en 2023 para combatir la fuga de carbono, a pesar de que el principio del CBAM es sólido desde el punto de vista económico, su implementación puede generar riesgos para la competitividad de la industria europea si no se diseña adecuadamente.
Así entre los principales desafíos destaca el impacto en las exportaciones europeas, ya que el CBAM no cubre las exportaciones, lo que podría dejar en desventaja a productores europeos frente a competidores internacionales sin costes de carbono; la reorganización del comercio global, ya que existe el riesgo de que los flujos comerciales se adapten para eludir el CBAM, redirigiendo productos con menor huella de carbono hacia la UE sin reducir realmente las emisiones globales; o la incertidumbre normativa, entre otros.