La Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos (UNOC3), celebrada en Niza, ha finalizado con objetivos claros: la importancia de proteger las profundidades marinas, mayores compromisos financieros y metas más ambiciosas y mayor protección contra la polución y amenazas emergentes, entre otras.
Así, se exigió la prohibición de prácticas destructivas como la pesca de arrastre de fondo; se fijaron compromisos para proteger el 30% del océano para 2030, ampliando la protección marina mundial actual del 8% al 10%; y se aprobó la moratoria a la minería submarina.
Además, se resaltó la importancia de promover iniciativas para proteger arrecifes de coral resistentes al clima y otras soluciones oceánicas frente al cambio climático.