Los fabricantes de camiones europeos, representados por ACEA, han solicitado a la Comisión Europea soluciones más integrales para poder cumplir con el objetivo de reducir un 45 % las emisiones de CO₂ para 2030, debido a que las actuales políticas se centran solo en exigir cuotas de camiones eléctricos sin ofrecer los apoyos necesarios.
Así, los problemas más destacados se centran en la falta de una infraestructura adecuada de carga, los altos costes de adquisición son altos que desincentiva a pequeñas empresas, la lenta tramitación de permisos eléctricos o el alto riesgo para la competitividad de la industria europea, entre otras.
Así los fabricantes proponen acelerar el despliegue de infraestructuras de carga, reducir impuestos a la electricidad, incluir camiones de cero emisiones en las licitaciones públicas y usar otras soluciones complementarias como biocombustibles, biogás o mejoras en la aerodinámica.