El verano es, para muchos, la época del año perfecta para disfrutar de la gastronomía en cualquiera de sus versiones. Los días largos, el sol, las buenas temperaturas y el tiempo libre llaman a muchos a salir a tomar algo, a comer o cenar en los muchos bares, restaurantes y terrazas que abundan en las ciudades, pueblos y playas españolas. Esta tendencia, sumada al aumento del turismo extranjero durante las fechas estivales, crean el caldo de cultivo perfecto para que algunos locales cometan abusos, malas prácticas o incluso ilegalidades.